Un rebozo para la crianza va más allá de la moda.

April 10, 2019

Un rebozo para la crianza va más allá de la moda.

Al usar el rebozo, la madre asegura que el bebé estará “lleno de ella”, lo que se traduce en seguridad y confianza para toda su vida.

En últimas fechas, la utilización del rebozo como herramienta para la crianza se ha convertido en algo muy popular; pero más allá de lo que las modas puedan marcarnos, lo cierto es que las ventajas de usarlo son claras y permanecen a futuro. En el rebozo, la cercanía entre la mamá y el bebé hacen que éste se sienta seguro, cubriendo la necesidad de simbiosis y eliminando la necesidad de llorar para ser alzado. Un bebé seguro duerme tranquilo por las noches pues se siente tranquilo en el mundo que lo rodea, a diferencia del bebé que tiene miedo a despertar y no ver a su madre porque su vínculo con ella es inseguro. Muchos bebés, sobre todo los que fueron separados de su madre durante el primer año de vida, sienten ese miedo e inseguridad constantemente. Las noches se vuelven aterradoras sin su mamá, en la oscuridad, el silencio y la soledad de su cuna.

Al usar el rebozo, la madre asegura que el bebé estará “lleno de ella”, lo que se traduce en seguridad y confianza básica, indispensables para toda su vida. Al estar tan cerca del bebé, la madre puede identificar mejor sus necesidades y los mensajes que quiere comunicarle.

El rebozo es una costumbre mexicana que nos caracteriza como cultura, que tristemente se ha perdido y reemplazado por carriolas. Muchos estudios han demostrado que los bebés cargados en rebozo lloran menos, están más alertas, tienen menos reflujo y mejora su aprendizaje y desarrollo muscular, razones que lo han hecho una popular costumbre en países de primer mundo.

Diferencia del rebozo y las cagureras

Comercialmente las cangureras son más comunes que los rebozos en la actualidad, pero a pesar de su popularidad, éstas no ofrecen soporte para la cabeza por lo que no deben usarse para cargar recién nacidos. El frágil cuerpo del bebé necesita estar encogido y pegado a su madre y no en una posición incómoda con las piernas separadas y colgantes, rebotando a cada paso. En este período, cuando el bebé necesita el mayor contacto con su madre, escuchando sus latidos y su voz, percibiendo su calor y aroma, el rebozo es precisamente la mejor manera de lograr esta fusión.

Los nuevos rebozos permiten cargar al bebé de diferentes maneras, dependiendo de la edad y etapa en la que éste se encuentre, de frente, de lado o por detrás. Además, existen colores y texturas diferentes, que les dan un toque moderno y sofisticado que puede combinarse con la ropa de la madre.

Una mamá que carga a su bebé con el rebozo y se mira en el espejo puede comprobar que no hay imagen más bella que la que se refleja ante sus ojos: ¡la maternidad en su máxima expresión!.

Anímate a usar uno de nuestros rebozos, en seguida empezarás a notar las maravillas de esta enorme expresión de amor.

Bibliografía:
El abrazo con sentido
Autor: Laura Rincón Gallardo