Un mundo con límites

November 16, 2017

Muchos padres piensan que cuando son complacientes con todo lo que piden sus hijos, lo están haciendo bien pues se lleva “la fiesta en paz”, pero no se dan cuenta que estas actitudes, lejos de ayudar están contribuyendo a que el niño no aprenda a respetar límites y reglas, indispensables para forjar su personalidad y su futuro. Hay diferencia en establecer límites a nuestros hijos a tiempo o no hacerlo.

Cuando los papás trabajan y pasan todo el día lejos de casa, establecer límites puede agravarse pues, por no pelear o regañar al niño el poco tiempo que tienen para convivir, los padres complacen siempre sus caprichos; éste va obteniendo más poder y los padres cada vez menos. Estos niños sin medida ya no sienten sólida la figura de sus padres, por lo que viven enojados con ellos mismos y con el mundo, con un descontrol permanente en todas las áreas de su vida.

Los padres son la primera referencia de autoridad que tiene un niño; de la manera en la que percibe a su padre o madre, va a percibir la autoridad futura en su vida: maestros, policía, jefe, presidente, etc. Aquí la razón por la que cada día nos enteramos de más y más personas que, claramente habiendo crecido sin una presencia de autoridad en sus hogares, no respetan a ninguna otra, y se les hace muy fácil no obedecer las reglas de tránsito, evadir impuestos, o hasta golpear a quién se les ponga enfrente.

En nuestras manos está el futuro de un mundo en el que nuestros hijos nos puedan mirar con admiración y con la seguridad de que estaremos ahí cuando nos necesiten, y de forjar personas de bien que se enorgullezcan de la educación y el amor que recibieron de sus padres y que quieran dar esa misma educación y amor a sus hijos; de esta manera lograremos un mundo digno y equilibrado para vivir.

Ayudemos a construir una sociedad en la que se respete a la autoridad y a todas las personas sin importar edad, características o clase social.

Bibliografía:
El abrazo con sentido
Cómo lograr el amor en tus relaciones cercanas
Laura Rincón Gallardo