Relación de simbiosis entre mamá y bebé.

October 5, 2017

La relación entre una mamá y su hijo inicia desde la gestación, y se desarrolla durante los nueve meses que el bebé crece dentro del útero. Esta es la primera etapa en la que tú como madre “abrazas” a tu hijo, dándole toda la protección que necesita para desarrollarse y prepararse para conocer el mundo. Por esto, la relación entre tu hijo y tú se vuelve algo compleja; se convierte en una sana co-dependencia. La vinculación entre la madre y su hijo puede definirse como una relación “simbiótica”, en la que ambos se necesitan y de la cual ambos se benefician.

Esta relación es esencialmente física, y a través de ella, tú, con tu amor de madre, le proporcionas seguridad y confianza por medio de estímulos que simulan la experiencia de la vida dentro del útero.

Cuando tu bebé nace, tú satisfaces sus necesidades físicas y emocionales, y al mismo tiempo tu bebé también despierta en ti la felicidad del amor y el instinto materno que te llenará de nuevas sensaciones y sentimientos maravillosos por el solo hecho de haber llegado a tu vida. Estas sensaciones se complementan en el aspecto físico, puesto que también te sientes complacida cuando el bebé succiona de tu pecho la leche materna que tanto necesita para su crecimiento y desarrollo.

La vinculación comienza prácticamente desde que el bebé está dentro del vientre de la madre. Es hermoso para la madre sentir esa vinculación, disfrutando los movimientos del bebé, hablándole y esperando amorosamente su nacimiento.

En Te Abrazo sabemos la importancia que tiene ese primer contacto con tu bebé y la forma en que ambos se vinculan. Nuestros rebozos son una excelente manera de que tu bebé se sienta muy cerquita de ti desde el principio de su llegada a este mundo, y en cada momento. ¡No te pierdas esta experiencia!