Leche Materna: alimentar el cuerpo y las emociones.

February 6, 2019

El bebé está equipado sensorialmente y naturalmente para encontrar el pezón que lo alimentará, y comenzará a succionarlo por sí mismo.

El proceso de ser amamantado se refiere a la nutrición no solo física sino también emocional, pues enseña al bebé habilidades humanas importantes como la conexión con el otro. Asimismo, al succionar el pecho, la madre producirá más leche y la hormona oxitocina, involucrada en el cerebro con la formación de relaciones de confianza y generosidad, y que también estimulan al bebé a seguir extrayendo leche de su madre.

Es impactante observar que si se coloca al bebé recién nacido sobre el vientre de su madre y se le deja el tiempo suficiente, comenzará a moverse en dirección al pecho. Esto es seguramente una reacción de supervivencia que tiene miles de años de evolución, que proviene cuando las madres daban a luz a sus hijos solas.

El bebé está equipado sensorialmente y naturalmente para encontrar el pezón que lo alimentará, y comenzará a succionarlo por sí mismo. De esta manera estimulará no sólo la producción de leche y de oxitocina en el torrente sanguíneo de la madre, al impulsarse hacia arriba con sus pies se apoyará sobre el abdomen presionándolo; de esta forma estimulará las contracciones del útero que decrementará el sangrado en la culminación del parto.

La mirada de tu bebé se centrará en tu pezón y se chupará el dedo que tiene un sabor familiar al líquido amniótico. Tu bebé se acercará cada vez más a tu pecho y colocará su boca exactamente alrededor de tu pezón para empezar a comer.

Alimentar a tu hijo dándole pecho es una de las experiencias más gratificantes y que más significado emocional tiene entre madre e hijo. Siéntete cómoda y alimenta a tu hijo, el cual formará lazos irrompibles contigo.

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