Lactancia: el vínculo maravilloso entre mama y bebé.

August 9, 2018

La lactancia es el símbolo fundamental del amor entre mamá y bebé.

Todas las mujeres somos capaces de nutrir naturalmente con la leche que surge del interior de nuestro cuerpo. Es verdad que el concepto “natural” está completamente manipulado por la cultura, por eso querer diferenciar lo que es o no es “natural” resulta a veces demasiado complicado.

Las madres modernas pensamos e investigamos tanto sobre lo que es bueno o no es bueno ofrecer al niño, que el “dar de comer” se ha convertido en todo un problema. Incluso dar de mamar ha pasado a ser algo cada vez más difícil de lograr, algo que hay que superar, controlar y estudiar al pie de la letra para tener éxito. Es extraño que en sólo cincuenta años hayamos logrado olvidar la naturaleza, la simplicidad y el silencio con el que las mujeres hemos amamantado a nuestros hijos desde que existe la humanidad.

La lactancia es fundamentalmente contacto, amor, conexión, silencio, intimidad, dulzura, reposo, permanencia, sueño, noche, soledad, fantasía, sensibilidad, olfato, cuerpo e intuición.

La lactancia falla cuando calculamos, medimos, pesamos o estamos atentas a las cantidades y tiempos en que el bebé tomó o dejó de tomar. No se trata de pensar en qué tanto come, se trata de estar juntos. Y es algo tan “natural” que lo hemos olvidado porque casi no mantenemos relaciones afectivas donde estemos juntos sólo porque sí.

El problema es que más allá de los deseos o ilusiones sobre el buen alimento, somos madres a quienes nos duelen los pezones, se nos agrietan, nos sangran, y para colmo de males, el niño vuelve a pedir como si no hubiera sido suficiente lo que mamó una hora antes. Tenemos la sensación de que las cuentas nunca dan buenos resultados en materia de lactancia.

Tratemos de relajarnos y ver la lactancia como lo que es: una maravilla de la naturaleza y una oportunidad de estar cerca, muy cerca, de nuestro bebé.