La leche de vaca

November 6, 2018

La leche de vaca no es apta para un bebé hasta pasados los 12 o 18 meses de vida.

Alrededor de la alimentación de los bebés existen muchas dudas y mitos. Uno de los más recurrentes e importantes: darle leche de vaca a un bebé. ¿Cuál es la razón por la que no pueden hacerlo? La primera y muy importante, porque su sistema digestivo no está preparado para ella; pensemos simplemente que si para algunos es muy complicado digerir leche en fórmula, la de vaca es impensable. La leche adecuada para su organismo es la leche materna, que fluye bien por su sistema y en hora y media está completamente digerida.

Otra de las razones está en la cantidad de proteínas y minerales que tiene la leche de vaca; siendo más específicos, la leche materna tiene cerca de 1 gramo de proteínas por cada 100 ml, mientras que la leche de vaca tiene 3,3 gramos. Esta diferencia responde a que la leche materna se crea para alimentar a un bebé de 3 kilos de peso, mientras que la de vaca sirve para alimentar a una ternera de 32 kilos. La pura relación de peso es suficiente.

Además, hay que tomar en cuenta que la leche de vaca no contiene la suficiente cantidad de hierro que un bebé necesita. A pesar de que aparentemente contiene la misma cantidad que la leche materna (0.1 mg de hierro por cada 100 gramos), el hierro de la leche materna está biodisponible al punto de que el 70% de lo que el bebé recibe es absorbido por el cuerpo, mientras que el que proviene de la leche de vaca se absorbe mal, provocando que el bebé sólo acabe recibiendo el 30% de lo que ingiere, osea, menos de la mitad. Pero el problema no radica sólo en la cantidad de hierro que lleva la leche de vaca, o en su baja biodisponibilidad. Además, al ser las proteínas tan diferentes a las que un bebé espera, el intestino y el estómago de los bebés se irrita de tal manera que pueden producirse pérdidas de sangre a través de evacuaciones.

Las asociaciones pediátricas mundiales han recomendado que un bebé puede consumir leche de vaca a partir de los 12 a 18 meses de edad, siempre que sea entera y pasteurizada, ya que los bebés necesitan grasas para absorber mejor las vitaminas A y D, y en general para seguir bañando de grasa sus neuronas cerebrales y seguir ganando peso de manera adecuada. El consumo de lácteos recomendado es de medio litro diario. Si el niño continúa tomando leche materna a los 12 meses o más, el consumo de leche de vaca o lácteos derivados (como yoghurt o queso), será secundario y menor al medio litro.

Sobra decir que bajo ningún concepto, y pese a que hay quien lo recomienda, la madre deberá sustituir su leche por la leche de vaca. Si lo hace, que sea sólo porque ha decidido dejar de amamantar a su bebé pasando el tiempo mínimo adecuado, pero nunca por cuestiones de salud del bebé o porque “ahora que es mayor ya tiene que tomar leche de vaca”, que es un argumento absurdo.

Esperamos que esta información te haya sido de utilidad. ¡No dejes de compartirnos tus experiencias!
Fuente: La Liga de la Leche México