Juguetes sin género, para un mundo equitativo.

December 18, 2018

Las niñas y los niños no conocen de divisiones por géneros, sólo quieren jugar.

Con el fin de año llega la interrogante de muchos padres y madres sobre qué regalo deberán hacer a sus hijas e hijos por Navidad. En los pasillo llenos de mercancía, la decisión se torna complicada pues son muchas las opciones. Al llegar a la juguetería, no es difícil darse cuenta de un fenómeno curioso: todo está dividido por géneros en dos colores, rosa para niñas y azul para niños, dejando sólo un pequeño espacio para bebés (que, curiosamente, no tienen la división tan marcada). Los robots, camiones, trenes, aviones y balones son indicados para niños, mientras que las muñecas, tul, accesorios y peluches, significan juguetes “hechos” para una niña.

Los colores y artículos “pensados” para niños son de colores sólidos que implican energía, audacia, competencia, mientras que la sección “de niñas” tiende a los colores suaves que evocan delicadeza, belleza, vanidad, orden y domesticidad. Esta división restringe la libertad de elegir y encasilla a las chicas y los chicos en ideales sexistas y estereotipos sociales, donde la mujer es delicada, hermosa, limpia y cuida de los bebés limitando su potencial para abarcar otras tareas u optar por otras profesiones, mientras que el hombre es rudo, poco emocional, construye, inventa y crea, y deberá ser ajeno a las tareas del hogar, a mostrar sus emociones y a la sensibilidad.

La presión social alrededor de la crianza con estereotipos también coarta libertades para las madres y padres, pidiéndoles que se preocupen si su pequeño hijo elige las muñecas en vez de jugar a la guerra, o que pongan cuidado si su hija prefiere jugar a los piratas en vez de entretenerse con una muñeca. La verdad es que las pequeñas y pequeños no tienen idea de lo que significa la programación de géneros; lo que si tienen claro es que disfrutan realizando ciertas actividades, ya sea construir, ordenar, jugar un rol, adivinar, etc., y estos juegos pueden ser de cualquier color.

Elizabeth Sweet, investigadora de género y juguetes infantiles en la UC Davis, sostiene que son muchas las razones por las que prevalece el marketing basado en el género, empezando porque los fabricantes de juguetes saben que segmentando el mercado en grupos y categorías, pueden vender más versiones del mismo juguete, o pueden aumentarle el precio sólo por el color (a esto se le ha llamado “impuesto rosa”, en donde los productos catalogados para “mujeres” sólo por el color, tienden a ser más caros).

Como papás y mamás, ¡no caigamos en esta trampa! Elijamos los juguetes y regalos a partir de los intereses y gustos de nuestros hijos, y esto sólo lo descubriremos platicando con ellos y tendiendo una relación cercana de confianza y empatía. Perdamos el miedo a que elijan lo que ellos quieran, aún y cuando sea algo no marcado como “socialmente normado”: un niño perfectamente puede jugar con una muñeca e interesarse por cocinar o decorar, mientras que una niña construirá ejemplares puentes o emprenderá aventuras con vaqueros, si así lo desea.