Jugar significa diversión y salud para tus hijos.

October 2, 2018

La actividad constante, en conjunto con una buena hidratación y alimentación balanceada, mantendrá a tus hijos sanos.

El sobrepeso y la obesidad son males reconocidos en la población latinoamericana; de un tiempo para acá se ha puesto especial atención en la presencia de estos temas de salud en niños y adolescentes, pues las cifras de quienes los padecen crece año con año.

La primera asociación que se hace al respecto tiene que ver con la alimentación rica en grasas y azúcares, y baja en nutrientes, pero también hay que considerar la falta de actividad física pues, a decir de la Academia Americana de Pediatría (AAP), sólo uno de tres niños hacen ejercicio regularmente.

El sedentarismo normalmente está asociado a las horas que pasan frente a la televisión o cualquier pantalla; nuevamente la AAP sugiere que entre 1 y 2 horas diarias sea la dosis suficiente frente a un dispositivo, siempre recomendando que se evite incluso ese tiempo, y que no se permita la socialización constante con una pantalla antes de los dos años.

Contrario a lo que se piensa, el puro desgaste de actividades diarias, como asistir a la al colegio o el juego leve por la tarde, no son suficientes para que puedan considerarse actividad física saludable; se recomienda incluir deportes y juegos que además fomentarán la socialización con otros niños. A partir de los 4 años pueden realizar actividades deportivas competitivas que no involucren contacto extremo; el atletismo, futbol, basketball o la gimnasia son buenos ejemplos de lo que puede fomentarse a partir de esa edad. Lo ideal es que sea estructurado, con un tiempo determinado y bien asignado para que el movimiento y el consumo calórico sea constante, eficaz y efectivo; de 40 a 60 minutos al día, cuatro veces por semana, será más que suficiente. En niños menores de 4 años, lo ideal será emprender aquellas cosas que pueda hacer con los padres: salgan juntos a caminar al parque, a jugar con una pelota suave o andar en triciclo, entre otras cosas no extenuantes.

Para que el deporte no sea visto como una imposición que a la larga cause molestia o rechazo, lo ideal es platicar con ellos para conocer sus intereses, gustos y aficiones, y encaminarlos a que elijan una actividad, siempre considerando su edad y nivel de fuerza. Conforme vayan creciendo habrá que planificar bien el calendario de cosas por hacer, evitando así la saturación y fatiga por la combinación de los deberes escolares y las actividades deportivas. El deporte le enseñará también a medir su cuerpo, identificar cansancio y conocer sus límites.

Así, la actividad física en conjunto con una buena hidratación y una alimentación balanceada lo mantendrá sano. Idealmente limitar las pantallas y fomentar el movimiento con motivación, gusto y recreación son ingredientes ideales para que el gusto por el deporte y la vida saludable sea algo adquirido y no forzado.

Bibliografía:
Encourage Your Child to Be Physically Active (Copyright © 2003 American Academy of
Pediatrics, Updated 10/2015)