El porteo para acercar a los padres con el bebé

January 9, 2018

El porteo, a través de elementos como el rebozo, favorecen la vinculación entre padres e hijos. Pero…¿por qué es esto importante? Podríamos definir la vinculación como la prolongación de la simbiosis madre- bebé después del nacimiento. Esto quiere decir que, una vez que ambos cuerpos se han separado después del parto, el bebé tiene la necesidad de sentir de nuevo la cercanía física de la madre especialmente a partir del estrés y el miedo sentidos durante el alumbramiento, sobre todo si fueron bruscamente separados (como es el caso del nacimiento por cesárea).

Hoy en día, afortunadamente hay hospitales donde los médicos acceden a colocar al recién nacido sobre el pecho de la madre para que éste escuche los latidos de su corazón, que le son familiares y le ayudarán a tranquilizarse. Esto le significa algo así como una bienvenida a su nueva casa. En el campo de las hormonas suceden cambios extraordinarios; la oxitocina,, conocida como la hormona del amor, actúa en el cerebro de la madre y la prepara para el momento culminante del encuentro con su hijo.

En un parto natural, al salir el bebé, el cerebro de ambos está impregnados de oxitocina y endorfinas que les llenan de amor y placer. Esto da lugar al “enamoramiento” entre ellos, algo a lo que los científicos llaman imprinting o impronta, que equivale al vínculo más fuerte que tenemos los humanos. En estos mágicos momentos, madre e hijo se miran a los ojos y el mundo entero les pertenece pues la felicidad, tranquilidad y alegría son absolutas. Este momento que se puede considerar sagrado, queda grabado a nivel neurológico en el cerebro de ambos, impreso para siempre, y es el comienzo de la vinculación madre-hijo.

Sin embargo, el instinto natural de la madre no podrá evolucionar si no le permiten ver al bebé al nacer, así como tampoco si sólo se lo llevan esporádicamente para que lo alimente. De esta manera las cosas no marcharán adecuadamente: la leche no fluirá como debe, porque esta es una respuesta ante un estímulo, ver, oler y sentir a su bebé, así como el sonido de su llanto que indica una necesidad.

En ocasiones, algunas madres contratan a una enfermera para que les ayude con el cuidado del bebé por las noches, pero, por más que la enfermera sea experta en su trabajo, no es nada fácil lograr que un bebé y el pecho de su madre se relacionen uno con el otro para seguir vinculándose si no hay cercanía constante entre ellos.

Es de importancia decisiva para el desarrollo de la personalidad que en los primeros momentos de la vida se logre una vinculación fecunda y una satisfacción básica de protección y seguridad, pues es ahí donde se ponen los cimientos para el destino posterior del niño. De ahí radica la importancia del porteo, de que mamá y bebé estén unidos el mayor tiempo posible a través del abrazo que ofrece un rebozo. Mantener este fuerte vínculo se ve reflejado directamente en la confianza y seguridad con la que el bebé se enfrenta al mundo, teniendo a su madre como lazo fuerte de amor y seguridad.

 

Bibliografía: El abrazo que lleva al amor
Autor: Laura Rincón Gallardo