El niño interno de los padres en la educación de los hijos.

January 2, 2018

Cada persona tiene un niño interno que vivió diferentes situaciones (algunas difíciles) durante su infancia, mismas que le han dejado marcas o heridas emocionales. Esto significa que el niño interno está herido y puede traer consecuencias al adulto actual, produciendo reacciones en la vida cotidiana, de índole infantil, que dificulten la interacción y educación de los hijos.

Muchas madres han expresado en terapia su arrepentimiento y preocupación al sorprenderse a sí mismas reaccionando de forma inexplicable a los berrinches de sus hijos: gritando de manera irracional o hasta golpeándolos o sacudiéndolos. Acciones que nunca se hubieran atrevido a imaginar, y no pueden comprender cómo un niño de 3 años les provoca una rabia de esa magnitud, pero en el momento, se salen de control.

La explicación para ese comportamiento radica en que esa rabia que se trae dentro y que es provocada por los hijos está directamente relacionada con los niños internos que se sienten asustados y amenazados por sus propios hijos, muy probablemente porque esta pequeña persona guardada en el alma no tuvo permiso en su momento de externar enojos o berrinches cuando era pequeña, ni sentir o trabajar su fuerza de voluntad, la cual necesita ahora con el fin de educar y poner límites adecuados a sus hijos. Todo lo anterior se traduce en un inadecuado manejo y expresión de su propia rabia y problemas en su identidad del yo*.

Las reacciones habituales de padres que se sienten impotentes son: golpear o agredir a sus hijos físicamente por medio de nalgadas, aislarlos o castigarlos en su cuarto “hasta que se te pase el coraje”; otros padres les castigan juguetes, la bicicleta o la televisión, entre otros privilegios. Pero con esas reacciones, lo único que logran son los mismos efectos que sus padres lograron con ellos: hacer creer a sus hijos que el enojo es malo, que debe ser reprimido o debe expresarse violentamente, o que ante el enojo debe uno alejarse o aislarse.

En Te Abrazo sabemos que te preocupas por darle lo mejor a tus hijos. Nuestro consejo siempre será la escucha con paciencia, el diálogo y el permitirte expresar emociones pero también permitir que tus hijos las expresen dándoles espacio y oportunidad para ello con seguridad.

 

*El tema ha sido descrito ampliamente en el libro:
El abrazo que lleva al amor
Autor: Laura Rincón Gallardo

Bibliografía:
Así fluye el amor
Autor: Laura Rincón Gallardo