El instinto de alimentación del recién nacido.

November 14, 2017

El proceso de ser amamantado se refiere a la nutrición no solo física sino también emocional, pues aquel enseña al bebé habilidades humanas importantes como la conexión con el otro. Asimismo, al succionar el pecho, la madre producirá más leche y la hormona oxitocina, involucrada en el cerebro con la formación de relaciones de confianza y generosidad, y que también estimulan al bebé a seguir extrayendo leche de su madre.

Es impactante observar que si se coloca al bebé recién nacido sobre el vientre de su madre y se le deja el tiempo suficiente, comenzará a moverse en dirección al pecho. Esto es seguramente una reacción de supervivencia que tiene miles de años de evolución, que proviene cuando las madres daban a luz a sus hijos solas.

El bebé está equipado sensorialmente y naturalmente para encontrar el pezón que lo alimentará, y comenzará a succionarlo por sí mismo. De esta manera estimulará no sólo la producción de leche y de oxitocina en el torrente sanguíneo de la madre, al impulsarse hacia arriba con sus pies se apoyará sobre el abdomen presionándolo; de esta forma estimulará las contracciones del útero que decrementará el sangrado en la culminación del parto.

La mirada de tu bebé se centrará en tu pezón y se chupará el dedo que tiene un sabor familiar al líquido amniótico. Tu bebé se acercará cada vez más a tu pecho y colocará su boca exactamente alrededor de tu pezón para empezar a comer.

Alimentar a tu hijo dándole pecho es una de las experiencias más gratificantes y que más significado emocional tiene entre madre e hijo. Siéntete cómoda y alimenta a tu hijo, el cual formará lazos irrompibles contigo.

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