Cuidar de tu salud sin contagiar a tu bebé.

November 27, 2018

Existen algunas medidas sencillas y muy efectivas que se pueden tomar para minimizar la posibilidad de contagio.

Una de las preocupaciones más grandes de toda mamá y todo papá es contagiar a sus hijos si ellos han contraído gripes, infecciones o influenza. Debido a la cercanía con la que cuidamos a nuestros hijos, las probabilidades de que puedan respirar pequeñas gotas de moco o saliva que emitimos al toser, hablar o estornudar son altas. Los contagios también ocurren porque nos tapamos la boca con la mano al estornudar o toser, y posteriormente tocamos al bebé, su ropa, juguetes u otros utensilios que después él o ella tocan o se meten a la boca.

No todo está perdido. Existen algunas medidas sencillas y muy efectivas que se pueden tomar para minimizar la posibilidad de contagio:

  • Al enfermar, evita el contacto de tu bebé con tus secreciones a través de besos en cara o manos, leerle,  soplar o hablar directamente sobre su carita. Puedes sustituirlo por caricias, sonrisas, abrazos, cargarle o portearle, contacto piel con piel.
  • Cubre tu nariz y boca con un pañuelo cuando estornudes o tosas. Deséchalo en un cesto y lávate las manos inmediatamente. Evita dejar pañuelos usados en superficies como mesas, camas, piso, etc.
  • Lava y seca tus manos con agua y jabón con frecuencia a lo largo del día. Antes de realizar cualquier actividad cercana al bebé (mecerlo, cambiarlo, alimentarlo o jugar con él), también debes hacerlo.
  • Si no tienes agua y jabón a la mano, puedes usar gel antibacterial. Recuerda que el gel sólo es una medida temporal. Lávate con agua y jabón lo más pronto que puedas.
  • Evita que tu bebé o tú se expongan a humo de tabaco. No se trata solamente de que nadie fume dentro de casa o cerca de ustedes. Si hay alguien fumador en casa, traerá consigo los químicos nocivos del tabaco aunque haya fumado en otro lado. Estos químicos son irritantes para las vías respiratorias, aumentan el riesgo de complicaciones e incluso de hospitalización en los bebés y niños pequeños. Un fumador los trae a casa en su ropa, en sus manos o en su pelo. Al sentarse en un sillón, acostarse en la cama o dejar su ropa sucia en un cesto, está compartiendo con ustedes las sustancias dañinas.

Vigila que estés cumpliendo con estas medidas cuidadosamente, especialmente tu hijo o hija es menor de 6 meses. Toma precauciones todo el tiempo que tengas malestar, mocos o tos, y continúa hasta 24 horas después de que ya te sientas bien.

Si a pesar de las medidas tomadas lograste contagiarlo, no lo automediques. Acude de inmediato al médico para que pueda identificar el periodo en el que la enfermedad se encuentra, y recetar un tratamiento.