Cuidar a tus hijos de la deshidratación

May 28, 2019

En tiempos de calor, cuidemos a los más pequeños de la deshidratación.

Con el calor y las grandes concentraciones de contaminación en las ciudades, nuevos fenómenos de salud deben tomarse en cuenta. Por ejemplo, ¿sabías que los niños son más vulnerables a deshidratarse?

Según la Asociación Mexicana de Pediatría, los bebés y los niños poseen un porcentaje ligeramente mayor de agua en su cuerpo con respecto a los adultos, siendo que los primeros cuentan con 70%, mientras que los segundos, 65%, de ahí que deshidratarse sea más fácil para una pequeña o pequeño, que para sus padres.

Para evitar que sufran las consecuencias de las altas temperaturas, la British Nutrition Foundation aconseja a madres, padres y cuidadores la ingesta constante de líquidos, dependiendo de la edad, sexo y actividad física, y lactancia materna o de fórmula constante para los menores de 6 meses.

Estas son las señales que deberás tomar en cuenta para evitar consecuencias a partir de la deshidratación:

  1. Pañales secos: si han pasado de 6 a 8 horas sin haber mojado el pañal, tómalo como señal de alerta.
  2. Sin energía: se muestra desanimado, somnoliento, y su orina es de color oscuro o con olor más fuerte de lo normal.
  3. Boca y labios secos.
  4. Llora sin lágrimas
  5. Ojos hundidos
  6. Manos y pies fríos
  7. Nerviosismo.

Si todo esto se presenta tras la exposición al sol o calor, o posterior a varios episodios de diarrea, es necesario que llames al médico o acudas a la sala de urgencias más cercana. No los automediques o suplas atención médica con remedios caseros que podrían ser sólo una solución temporal que agrave eventualmente la condición.

Además de la deshidratación, cuidemos a nuestras hijas e hijos de la fuerte radiación del sol (sobre todo entre las 12 del día y las 3 de la tarde), evitando también que pasen mucho tiempo en lugares cerrados con tumultos, o en espacios expuestos a los rayos directos del sol, como el automóvil.