Autoconocerse: la etapa que se vive entre los 2 y 3 años.

January 16, 2019

No siempre tendrás la respuesta a todo, pero siempre será ideal que ambos busquen la respuesta juntos.

Dejar de ser bebé y convertirse en “niñ@” es crucial para su desarrollo. Entre los 2 y los 3 años, los niños empiezan a descubrir diferentes partes del cuerpo, entre ellas sus genitales, con lo cual resulta fundamental poner especial cuidado al tratarlo. En nuestra cultura este tema es delicado, pues tiene una connotación muy personal. Los padres se sienten generalmente confundidos cuando sus hijos practican la autoexploración, que normalmente lleva al descubrimiento del placer propio. A veces resulta difícil distinguir entre una conducta normal y un síntoma o foco rojo, pero todo resulta mejor si se construye con la paciencia de la crianza y el acompañamiento del diálogo.

Los niños, cuando descubren sus genitales, encuentran agradable y divertido estimularse, simplemente porque esa zona de satisfacción les produce placer. El niño no entiende por qué es regañado cuando se frota esa zona y no cuando lo hace con otras áreas de su cuerpo, como la oreja o el pelo. Muchas madres sienten que su hijo se toca o estimula los genitales para hacerlas enojar, y pueden reaccionar de manera agresiva. Esta actividad, que es normal, provoca en los padres reacciones diversas directamente relacionadas con su sexualidad. Muchos se sienten culpables por su propia masturbación y guardan a su vez recuerdos negativos de las reacciones que tuvieron sus padres. Por esta razón sienten enojo al ver a sus hijos hacer lo mismo. Es importante que estos padres que reaccionan exageradamente aclaren su actitud ante la masturbación y lo que es normal o anormal antes de alarmarse por lo que hace su hijo.

Los adultos se masturban tanto como lo necesitan. Un niño puede necesitar la tranquilidad y alegría que le produce estimularse todos los días, mientras otro tal vez solo lo necesita una vez a la semana. Esta conducta puede continuar hasta la edad escolar y la adolescencia, y no debe ser razón de preocupación mientras no se convierta en una obsesión, no se prefiera a otras actividades y no se realice frente a otras personas sin ninguna consideración por ellas. En niños pequeños, además, debemos tener claro que no es una conducta sexualizada desde un punto de vista cultural, sino un impulso completamente natural.

Te recomendamos siempre establecer un ambiente de confianza y libre de prejuicios con tu hijo, pues esto hará que su desarrollo se dé en una forma sana y tranquila. En sus palabras y considerando su edad, siempre será muy importante que entables diálogos en confianza que resuelvan las dudas que surjan. No siempre tendrás la respuesta a todo, pero siempre será ideal que ambos busquen la respuesta juntos.