Abraza tu instinto de ser mamá.

October 11, 2018

Te invitamos a recuperar los métodos naturales de crianza de los hijos, siendo la lactancia uno de los más importantes.

Cuando sentimos ese instinto natural y femenino, muchas veces nos sentimos raras. Sin embargo, aprender a conocernos desde el interior nos permitirá percibir el sonido de los ritmos internos y vivir al son de ellos para recuperar el equilibrio de nuestro
propio ser.

Al apartarnos de lo básico, lo que nos da el “ser”, y enfocarnos demasiado en las cosas externas o las cosas del mundo, perdemos los instintos y los ciclos vitales de nuestro cuerpo quedan sometidos a la cultura, al intelecto o al ego, ya sea el propio o el de los demás. Lo que consideramos ‘salvaje’ de alguna manera nos hace saludables a todas las mujeres, sin este lado ‘salvaje’, la psicología femenina carecería de sentido.

Las mejores oportunidades para que cada mujer se conecte con los aspectos más naturales, animales y salvajes de su ser esencial son el parto y la lactancia. Pero la verdad es que pocas veces lo logramos, ya que en la actualidad, hombres y mujeres, aterrorizados ante nuestros aspectos animales, hacemos todo lo posible para que no se filtren en nuestra manera de ser. Nos gustaría parir sólo con la cabeza, sin tener que integrar nuestras zonas bajas. Tal vez es por eso que muchas mujeres se sienten más tranquilas con las cesáreas, pues el nacimiento se produce en un lugar más elevado, más limpio y decoroso, y además, aparentemente, con menos dolor.

La lactancia es la continuación y el desarrollo de nuestros aspectos más terrenales y salvajes. Dar de mamar es dejar aflorar nuestros rincones ancestrales olvidados o negados, nuestros instintos animales. Dar de mamar es dejar de pensar quiénes somos o quiénes deberíamos ser. Es estar desprendidas, poderosas, muy relacionadas con las mamíferas de otras especies en su total apego hacia la cría, descuidando al resto de la comunidad, pero completamente atentas a las necesidades del recién nacido. Es una experiencia mística, si permitimos que así sea.

Por el contrario, si estamos atentas a los métodos, los horarios, los consejos, los relojes y las opiniones de especialistas, nos perdemos en el laberinto de las razones razonables y nos alejamos de nuestros instintos naturales. La mayoría de las madres que tenemos dificultades en la lactancia estamos preocupadas por saber cómo hacer las cosas correctamente, en lugar de buscar el silencio interior, las raíces profundas, los vestigios de la feminidad y un apoyo en el hombre, en la familia o en la comunidad que favorezca el encuentro con la esencia propia.

En Te Abrazo te invitamos a recuperar los métodos naturales de crianza de los hijos, siendo la lactancia uno de los más importantes.

Bibliografía
La Revolución de las Madres
Laura Gutman